Termografía infrarroja.
Análisis Predictivo Termográfico
El Mantenimiento Predictivo Termográfico permite detectar fallas incipientes, permitiendo programar la reparación.
Inspecciones en sistemas eléctricos
Con frecuencia ocurren fallas en las redes de transmisión y distribución de energía eléctrica, las que en la gran mayoría de los casos producen la interrupción en el suministro eléctrico e incluso producir incendios si no son corregidas a tiempo.
La utilización de la Termografía en la inspección de sistemas eléctricos, ayuda a evitar tales interrupciones disminuyendo al mínimo la probabilidad de falla del sistema o parte del mismo.
La inspección mediante Termografía infrarroja incluye a todo circuito energético, esto es:
Generación (aisladores, terminales, etc.)
Transmisión (tableros: conexiones de terminales, barras, etc.)
Distribución (aisladores, transformadores, líneas, etc.)
Los componentes eléctricos pueden oxidarse, corroerse, deteriorarse y, una falla muy común, es no estar correctamente apretados (conexiones defectuosas), creando así una resistencia al paso de corriente eléctrica. Según la Ley de Joule (P=I2xR), este aumento de resistencia produce una mayor disipación de calor en la conexión, generándose lo que se conoce como "Punto Caliente", el cual es detectado con altísima resolución y precisión por la cámara termográfica. Esta elevación en la temperatura o sobrecalentamiento se puede medir con exactitud y a partir de dicho valor la falla puede clasificarse teniendo en cuenta la diferencia entre su temperatura y la de ambiente o bien contra un componente en buen estado.
Inspecciones en Refinerías, Petroquímicas y Cementeras
En una planta petroquímica o en una refinería, la Termografía encuentra una infinidad de aplicaciones, tanto en el Control de Equipos como en la Detección de Fallas y en el Uso Racional de la Energía.
En el caso de inspecciones del Flujo de Producto, la temperatura, o más simplemente la distribución de calor, es utilizada como indicador de una condición anormal en el flujo de productos.
Pérdidas en válvulas de seguridad, depósitos de carbón en tuberías y la operación de los purgadores y trampas de vapor, pueden ser verificadas con las mediciones realizadas a través de la Termografía, pudiéndose adoptar medidas preventivas antes que algún problema se torne irreparable.
En el caso de las Válvulas de Seguridad, muchas veces las mismas quedan en posición abierta o no cierran correctamente, liberando gases a la atmósfera. Se debe recordar que las válvulas de seguridad son válvulas de descarga automática cuya función es mantener la presión en un circuito bajo límite tope previamente fijado. Poseen un disco obturador y un resorte, de manera que cuando la fuerza ejercida por la presión del fluído sobre el disco obturador supera la fuerza del resorte, el disco empieza a levantarse. Utilizando la Termografía, la detección de pérdidas en las válvulas de seguridad puede ser realizada de manera rápida y segura. La inspección se fundamenta en el hecho de que cuando un producto alcanza el centro de una válvula que no está correctamente cerrada, la pérdida calentará o enfriará la tubería de salida de la misma.
En el caso de los Purgadores, su función es permitir la salida del condensado, impidiendo la salida de vapor. Como el condensado está siempre a una temperatura más baja que el vapor y la presión en la salida es menor que la entrada al purgador, deberá existir un significativo gradiente de temperatura en un purgador funcionando normalmente. Así, la ausencia de ese gradiente indica un pasaje directo de vapor, y la necesidad de reparación.
Una Trampa de Vapor es una válvula automática que permite eliminar el condensado, aire y otros gases no condensables de las tuberías principales de vapor y equipos que trabajan con vapor, impidiendo al mismo tiempo la pérdida de vapor en el sistema de distribución o en el equipo. Las trampas de vapor pueden ser termostáticas, de balde invertido, termodinámicas, etc., y deben colocarse debajo y cerca del equipo o tubería que se quiere drenar, para permitir al condensado fluir, de esta manera, por gravedad a la trampa (la trampa de vapor no puede buscar el condensado, sino que el condensado debe llegar a ella). La excepción son las trampas termostáticas, que se colocan a unos metros para que el condensado se enfríe un poco y pueda abrir la trampa.
En Tanques de Almacenamiento o Transferencia, puede medirse el nivel de producto de los mismos a partir de la observación de la diferencia de temperaturas establecidas arriba o abajo del nivel del líquido.
Además de la inspección del flujo de producto, se realizan chequeos de Refractarios y Aislamientos Térmicos en hornos, calderas, reactores, chimeneas, ductos aislados, tanques, etc. Este tipo de inspección se basa en que ocurriendo un proceso en régimen térmico permanente en el interior de un recipiente, habrá como consecuencia una distribución térmica en su superficie que es función directa de la conducción térmica de las paredes del mismo.
Utilizando esa relación y partiendo de la distribución de calor superficial, la Termografía posibilita la identificación de fallas en el refractario o aislamiento térmico, detectando en forma incipiente cualquier anomalía térmica causada por menor espesor del refractario (desgaste o caída) o por la falta de aislamiento térmico adecuado (poco espesor o baja calidad).